Physical Address
304 North Cardinal St.
Dorchester Center, MA 02124
Physical Address
304 North Cardinal St.
Dorchester Center, MA 02124

Las inversiones constituyen una progresión natural en el aprendizaje de las destrezas gimnásticas y requieren una secuencia metodológica que priorice la seguridad, la transferencia entre habilidades y el desarrollo del control corporal. La elección del orden de enseñanza condiciona la calidad de los aprendizajes posteriores y facilita la adquisición de movimientos de mayor complejidad.
Del rol hacia las Inversiones
“Cuando pienso en los seres vivos, lo que veo en primer lugar y llama mi atención es esa masa en una sola pieza, que se mueve, se dobla, corre, salta, vuela o nada; que grita, habla, canta y que multiplica sus actos y sus apariencias, sus estrategias, sus trabajos y a sí misma en un medio que le admite y del que no es posible distraerla”
Paul Valery
Continuando con la enseñanza de las destrezas básicas, iniciada la enseñanza de los rolidos laterales y hacia delante, podemos introducirnos en las inversiones, siempre dentro de un sendero de seguridad sin correr riesgos innecesarios.
Dar la media luna podría ser lo más apropiado, ya que es un pasaje invertido sobre las manos con un seguro descenso sobre los pies, permitiendo trabajar con un esfuerzo controlable en los alumnos más inexpertos (a menos fuerza, menor amplitud).
A esta idea tan simple y facilitadora, debemos incluir nuestras intenciones futuras, plantearnos el nivel al cual deseamos alcanzar con las destrezas. El aprendizaje de la media luna con una entrada lateral (simple calidad técnica) no es difícil, es tan simple que muchos chicos en el patio de la escuela comienzan a realizarla por la simple iniciativa de mirar y desafiar a los otros. Aunque debemos tener presente que esta forma de ejecución puede fijar coordinaciones y acciones motoras perjudiciales en posteriores aprendizajes de destrezas más complejas (salticado, rondó).

Con una mirada experimentada podría juzgar por qué no es conveniente el camino donde el alumno comienza la ejecución entrando de costado al apoyo de las manos (Fig.1):
La media luna realizada con una entrada frontal (Fig.2) es más compleja en su enseñanza, ésta puede ser lograda más fácilmente después de enseñar la vertical, de la que nos vamos a valer posteriormente para transferir la acción de pivot.

Esta dificultad que presenta la enseñanza de la media luna realizada con una entrada frontal, puede compensarse permitiendo el aprendizaje de un salticado más largo y frontal (favoreciendo el impulso de traslación), además del giro durante la subida a la inversión en el rondó y también, mejorando la ejecución sobre una viga al poder descender en una salida dorsal.
A partir de todo lo anteriormente mencionado, el docente deberá decidir cuál será el camino a seguir en la enseñanza de las inversiones.
Si tenemos intenciones más complejas acerca del aprendizaje que deseamos lograr con nuestros alumnos, considero que después de comenzar el proceso de aprendizaje del rol adelante deberíamos continuar enseñando la VERTICAL, ya que este es el punto de partida para llegar a un dominio corporal que facilita el aprendizaje posterior de destrezas más complejas, entonces se logrará mediante esta enseñanza:
¿Y el rol atrás? es la pregunta que puede surgir desde nuestra preparación como docentes. La respuesta obtenida por los más experimentados, teniendo en cuenta las quejas de los alumnos ante el dolor de cuello, surgido éste por no tener un buen apoyo de manos debido al déficit en la fuerza de brazos (relacionada con su peso), han llegado a la conclusión de postergarlo, anticipando a éste la enseñanza de la vertical para fortalecer los apoyos. Sólo se trata de postergarlo dada su importancia como experiencia motriz para las caídas hacia atrás.
* Mario Oscar Coll
Profesor Nacional de Educación Física.
Entrenador Nacional de Gimnasia Deportiva.