Cómo y por qué enseñar las destrezas básicas en la escuela.

Cómo y por qué enseñar las destrezas básicas en la escuela.

La enseñanza de las destrezas gimnásticas en la escuela requiere decisiones didácticas que articulen seguridad, progresión metodológica y adaptación a las características de los alumnos y a los recursos disponibles. La planificación del proceso de aprendizaje, el dominio técnico del docente y la selección de estrategias adecuadas permiten desarrollar el control corporal y favorecer aprendizajes motores significativos.
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                                      “La relación entre teoría y práctica no se da así porque sí,

de forma espontánea. Debemos construirla.

 La cuestión es saber hacer en situación real de clase y

                                               tener fundamentos teóricos sobre lo que se hace”

Rafael Porlan 

(Universidad de Sevilla, España)

Las decisiones didácticas en general no son neutras. La instrumentación de las estrategias, como así también las intervenciones que realizamos y la forma en cómo evaluamos, pueden posibilitar o no, el acceso al conocimiento a todos nuestros alumnos.

Entiendo que en toda decisión docente, acerca de qué enseñamos y cómo enseñarlo, conscientes o no, estamos poniendo en juego ciertos posicionamientos en relación a la realidad. La elección de un contenido (destrezas) y el enfoque que le demos, la estrategia que apliquemos, el tipo de intervención que hagamos, y la posibilidad de participación real que habilitemos, como así el modo en que evaluemos, están sustentadas, en última instancia, en determinadas posturas político-pedagógicas.

A la hora de observar la postura adoptada en una planificación y conducción del trabajo en el patio, los profesores, a veces, nos alejamos y/o postergamos la enseñanza de las destrezas básicas en el suelo (rolidos, apoyos invertidos, ruedas), siendo esta habilidad motora parte de los contenidos básicos de la Educación Física en los distintos niveles. Pareciera que ya no enseñamos estas habilidades motoras, por diversas dificultades reales o no, tratando de justificarnos de distintas maneras:

La falta de elementos de trabajo y/o protección adecuadas (colchonetas, etc.).

La gran cantidad de alumnos, la estructura y el desarrollo motriz particular de los mismos.

La duda ante la posible falta de fundamentación teórico-práctica de este contenido (dudar dónde y cómo lo puedo aplicar).

Lo riesgoso de la actividad. Siendo hoy, un momento en el cual todo suceso imprevisto parece recaer bajo la responsabilidad del profesor.

Claro que estos y otros justificativos implican, sin lugar a dudas, que hoy en día no se realice esta actividad que facilita lograr un mayor dominio corporal y una mayor seguridad en los movimientos corporales.

En la enseñanza-aprendizaje de las destrezas no hay dificultades insalvables, sino diferentes caminos y metas, que obligan al profesor a planificar e ir adaptando su propuesta en cada clase y con cada alumno. Además de ir aprendiendo con el alumno, el tiempo propio en el aprendizaje de cada uno de ellos, el cual lo habilitará para aplicar los conocimientos del enseñante.

Esto es lo interesante, desde mi perspectiva, el enseñar y aprender las destrezas, entendiendo a  éstas como acciones motoras precisas, dirigidas a la exploración del niño hacia una acción nueva, tratando siempre en lo posible de evitar riesgos innecesarios (ejemplo: al iniciarlo en un rol le indicamos que debe flexionar la cabeza, de lo contrario se lastimará el cuello al apoyar la frente). La exploración será  el camino por el cual transitará seguramente este aprendizaje.

En cambio, si un profesor busca el logro de esta destreza sin respetar el tiempo particular de cada alumno, simplificando de esta manera este proceso, logrará posiblemente un saber pobre y global acerca de ésta, con un posible riesgo en el futuro que al aplicarlo falle en la acción. Supongamos: “ un chico que no domina el lanzamiento al aro de básquetbol puede golpear la pelota contra la pared, pero diferente es el tratar de ejecutar una destreza, ya que en este caso el manejo es corporal y al fallar,  el que se golpea es el niño”.

El camino es largo y exige creatividad para poder mantener el interés de los alumnos, alejando posibles frustraciones en este aprendizaje, sin tampoco olvidarnos de aquéllos que rápidamente parecen avanzar, aburriéndose. Ante los primeros, debemos ingeniarnos para aplicar y usar elementos facilitadores (ejemplo: uso de plano inclinado favoreciendo el rolido) y para los segundos, darles una consigna desafiante (ejemplo: rolar sobre el plano inclinado tratando de salir sin doblar las rodillas).

El material podría ser otro problema a salvar hoy en día. No todas las escuelas cuentan con los elementos adecuados, ya que éstos suelen ser costosos. Este es un indicador del camino por el cual deberemos transitar, sin ser una pared que nos impida enseñar las destrezas, sino un determinante en la meta a la que nos propongamos llegar con nuestros alumnos. Trataré de dar algunas sugerencias y/o guía referencial con algunos ejemplos:

  • Si la institución no posee material específico deberemos, sin lugar a dudas, adaptarnos al que encontremos. Sugiero en este caso iniciar actividades de apoyo del tren superior, siguiendo hacia el logro de la media luna en su forma más simple, con una entrada lateral (globalmente es más fácil y segura que la vertical). La posición invertida en los más adelantados la damos como vertical pivoteada o con ¼ giro (no pasamos por los rolidos).
  • En el caso que contáramos con un parque o campo de deportes con césped, se podría dar rolidos, encaminando éste al rol sobre hombro, como una habilidad que consigue dar seguridad ante una caída. Las destrezas en estos casos están tomadas como habilidades motoras básicas, con poca postura en la ejecución.
  • Si nos encontramos, en cambio, con poco material o no específico de la actividad (ejemplo: la plancha grande de goma utilizada en el natatorio), esto nos limitaría, sin lugar a dudas, la amplitud, pero no la calidad y postura de los movimientos , debiéndose posiblemente tomar más tiempo para este aprendizaje. Considero necesario aprovechar el placer  que  puede provocarle al niño  dominar su cuerpo, para  poder medir mejor sus  alcances y también, poder aumentar sus logros. Ya que no sería lógico pretender con estos materiales lograr acrobacias ni destrezas de mucha dificultad.
  • A veces sucede que contamos con el material, pero no con los tiempo adecuados. En este caso podemos  incluir algún ejercicio de iniciación a una destreza, en cierto momento de la clase con  uno o dos trabajos muy simples de poco riesgo. Con el tiempo se irán adquiriendo posiblemente partes o fases de una destreza y paulatinamente llegar a la ejecución global del ejercicio. Tratar siempre de cuidar que este trabajo sea de fácil ejecución, sin que llegue a ser un freno perturbador de  la actividad central.
  • Podría asegurar desde mi perspectiva que, realizando una planificación con un poco de imaginación y responsabilidad, sin olvidar que las destrezas básicas son un medio para el dominio corporal del niño, esta planificación se encamina hacia metas precisas y realistas, la cual además no nos hace perder de vista el material físico y humano que poseemos. Puede darnos seguridad ante cualquier tropiezo o accidente que pueda ocurrir. “Nadie puede hacernos responsables por el suceso  que no ha podido preverse, o que, previsto no ha podido evitarse” (Eximición de responsabilidad civil por caso fortuito tomado del libro “ Legislación de la actividad física y el deporte” de Marcelo A. Angriman, Editorial Stadium, 2002).

¿Prevenimos sucesos accidentales tomando los recaudos necesarios dentro de nuestras  planificaciones y  clases?. Frente a esta cuestión no debemos olvidarnos que:

  • Necesitamos prever, en las selecciones que realizamos en nuestro trabajo, las dificultades y riesgos que pueden tener cada ejercicio. Qué alumnos tendrán más facilidad y cuáles tendrán que recibir mayor ayuda.
  • En la utilización de los elementos y/o armado de éstos debemos asegurarnos que brinden la seguridad necesaria a la hora de realizar nuestro trabajo con los alumnos, con elementos de protección debidamente distribuidos para evitar posibles accidentes. Como está indicado anteriormente, esto limita o determina el camino de la enseñanza-aprendizaje a realizar.
  • No debemos olvidar graficar y/o  mostrar cada ejercicio nuevo y en el caso en que el niño realice una exploración, no olvidar aclarar las acciones que pueden lesionar o producir un accidente. Sugiero además imaginar, antes de comenzar cada actividad, dónde puede surgir un accidente o dificultad y tomar las medidas preventivas necesarias para que esto no ocurra, no quiero decir con esto sacar o prohibir una ejercitación, sino buscar la protección y/o la ayuda necesaria para que el alumno la pueda ejecutar sin riesgo físico.
  • Es muy necesario tener un conocimiento del fundamento técnico de la destreza a enseñar, para poder elegir las actividades más adecuadas para nuestros alumnos (en el proceso de enseñanza-aprendizaje se debe tratar que la actividad se adapte al alumno y no el alumno a una determinada metodología).

Mucho de estos puntos y otros pueden ampliarse en diferentes bibliografías que invito a consultar; en mayor o menor medida establecen algunas didácticas a tener en cuenta en la enseñanza de las destrezas. En otros casos, estas bibliografías se refieren a las acciones técnicas de  ejecución, como también ofrecen una gran variedad de ejercitaciones para su enseñanza.

Como especialista en el tema podría sostener que uno de los posibles obstáculos más difícil a superar es cómo ir avanzando en este proceso de enseñanza y cómo variar la serie de ejercicios metodológicos (no existe una receta para este aprendizaje). Surgen dudas posiblemente por un conocimiento parcial de la técnica, donde no se tiene claro por qué se inicia y realiza cada acción motora, además de desconocer cuáles son las acciones principales y prioritarias que aseguren una enseñanza más eficaz de una destreza. Todo lo que hasta ahora he mencionado me motivó ha realizar una guía de enseñanza de las destrezas básicas partiendo de algunas acciones técnicas motoras, propias de cada destreza (no incluyo la descripción técnica por hallarse en diferentes textos) que permitirán posiblemente comprender su influencia en la ejecución más efectiva de una destreza; de allí tal vez podremos determinar la prioridad de movimientos a enseñar y su aplicación en el proceso metodológico, siempre teniendo en cuenta las características motrices de nuestros alumnos. Inclusive podría llegar a servir para tratar de priorizar las correcciones de una u otra acción motora incorrecta.

En la figura, un rol adelante con vuelo, se hallan marcadas algunas de las acciones motoras que influyen en  la realización de esta destreza.

Éstas en su mayoría se pueden ver y corregir en un rol en bolita, aunque aquí su incidencia es mínima, comenzando a notarse al ir aumentando la amplitud (Ejemplo: al apoyar la cabeza entre las manos, esto perjudicará en los roles con vuelo o en la vertical descendiendo a rol). Estos errores motivan a prestar mayor atención para lograr su temprana detección y corrección a fin de no fijarlos.

Acción motora técnica

Logro en la ejecución

Posible defecto por acción incorrecta

Dificultad

Fig. 1

(A)

Partir con tronco erguido, elevando los brazos por sobre la horizontal.

Da el ángulo de elevación adecuado para realizar una vuelo ascendente.

- Descenso directo al apoyo de manos o un vuelo poco elevado.

- Si aumenta el impulso de piernas, el cuerpo puede comenzar a girar en el aire (acción cupla).

Roles con vuelo.

Con carrera previa.

Fig. 4


(B)

Al descender la cadera estar elevada por sobre el nivel de los hombros.

Permite entrar en un ángulo corporal hacia abajo y adelante, mantiene la inercia trasladándolo por sobre el apoyo de la columna.


-Se dificulta la traslación del rolido, se retrasa el peso corporal con respeto al apoyo de la columna, inercia baja y horizontal.

-Pueden caer las piernas o rodillas sobre el tronco al perder velocidad de traslación.

Domina los rolido.

Rol sobre cajón o aparatos

Fig.

4-5


(C)

El apoyo de manos por delante de la vertical de los hombros. Toma de peso y traslación hacia delante.

Recepción y acomodación del cuerpo para trasladarlo hacia adelante.

A mayor altura (rol volado) guía para medir la distancia al suelo (casi sin toma de peso, por el gran impacto).

-Al aumentar el impulso (vuelo más amplio) se mete hacia adentro llevando el apoyo de las vértebras dorsales.

-Falta de toma de peso, traslación directa al apoyo de nuca.

Roles con vuelo.

Con carrera previa.

Fig.

5-7


(D)

Flexión de brazos descendiendo al apoyo de nuca por delante de las manos.

Descender en forma controlada al apoyo de nuca, manteniendo así la traslación del cuerpo sobre la sucesión de apoyos en una distancia adecuada.

-Al no flexionar los brazos comienza el giro en el aire lejos del suelo (salvo que adelante los hombros lo suficiente para acercarse al piso).

-Si la nuca apoya hacia las manos produce una aceleración del giro (poco apreciable en rol bolita).

Roles con vuelo.

Con carrera previa.

Grave en la vertical rol.

Fig.

7-9

(E)

Flexión del tronco (la espalda forma una curva para la sucesión de apoyos).

Permite mantener la sucesión de apoyos sobre la columna, trasladándose el peso del cuerpo sobre ésta.

-Rebote sobre los apoyos de columna.

-Freno no deseado en la velocidad de traslación.

La acción propia del rolido.


Fig. 9


(F)

Al apoyar la cadera se flexiona las rodillas llevando los pies hacia los glúteos.

Permite continuar la traslación del peso, pasándolo de la espalda a los pies (a menor velocidad, más cerca los talones hacia los glúteos).


-Si la flexión en el aire da una acción de cupla, girando en el aire.

-Si lo hace al comenzar el rol, aumentar descontrolado de la velocidad de giro.

-La flexión de rodilla puede producir lordosis lumbar rebotando la cadera al saltar del apoyo dorsal al sacro.

Los rolidos con amplitud.

Cuadro Nº 1.   Posible selección de acciones motoras para el aprendizaje del rol adelante.

El proceso metodológico que sugiero a continuación no está relacionado con el orden de las acciones de la destreza, sino con las necesidades de ejecución del movimiento actual y futuro, aplicadas estas acciones a los distintos momentos del aprendizaje.

Proceso de enseñanza-aprendizaje del rol adelante

Forma Global:

Al inicio de este proceso “coordinación global” se tratará que el niño llegue a realizar el rol simple, rol bolita (en flexión o agrupando al cuerpo). Estos trabajos se desarrollan en condiciones favorables para la ejecución del trabajo. Uno de los problemas a superar en el comienzo es la sensación de mareo después del rolido.

Trataré de ofrecer un cuadro de sugerencias de acciones motoras y algunos de los trabajos posibles para lograr dichos objetivos específicos. Este Cuadro N° 2 no incluye todos los ejercicios posibles, sino un orden de dificultad, pudiéndose aplicar un movimiento para conseguir diferentes acciones motoras con sólo una sugerencia verbal, o cambio en la ejecución que modifica su logro específico.

Después de trabajar estas ejercitaciones con pocas consignas verbales y mostrando en grandes rasgos lo que se pretende, el niño logrará posiblemente adquirir una vaga sensación de lo que ejecuta tratando de imitar lo mejor posible sin muchos detalles.

Por supuesto que la forma y el tiempo a trabajar estos movimientos dependerá del criterio de selección, tanto en pocas como en muchas clases, según la edad y la habilidad del alumno.

Corrección y mejoramiento del movimiento

Al pasar al segundo momento de este aprendizaje “Coordinación Fina”  el alumno enfrenta condiciones estables con un mejor rendimiento. Partiremos entonces con resoluciones simples y trabajos que traten de fijar la forma básica de la destreza, tratando de conducirlo a formas más complejas.

Aquí el profesor debe meditar y tomar una determinación ¿Cuál es la meta a alcanzar con sus alumnos? Quedarse en un rol simple con pequeño impulso y vuelo, o seguir ampliando el dominio de la destreza con una ejecución más compleja. En el caso que decidiéramos:

  • Fijar la destreza en su forma simple, ya que tiene alumnos pequeños los cuales podrá seguir trabajando en siguientes años o porque el tiempo y el material no le permiten profundizar la destreza. (Cuadro Nº 3)

El trabajo tiene como finalidad incentivar al alumno en la práctica del ejercicio, además de concientizarlo e incorporarlo para que pueda realizarlo sin riesgo alguno, dándole las correcciones en forma verbal, con poco o casi ningún ejercicio corrector.

La amplitud de la destreza se hará en forma individual, al pasar obstáculos éstos deben ser por debajo de su rodilla, no hacer actividades como saltar lo más alto o lo más largo posible ya que esto sería riesgoso.

 Las actividades deben ser un desafío propio y no carreras de velocidad o relevo, donde el niño por apurarse realice movimientos que lo pueden lastimar.

En la clase podemos proponer:

  • ¿Qué alumno puede realizar más roles en 3 colchonetas? o ¿Quién menos?
  • ¿Quién puede llevar rolando más distancia una pelota entre las piernas?
  • Tomado de los tobillos ¿Quién puede hacer rol sin manos y pararse sin soltarse?
  • Tomando una soga ¿Quién hace rol?
  • ¿Cuántos compañeros tomados de la misma soga pueden rolar juntos?

Esta pequeña participación del profesor, junto a la iniciativa y esfuerzo del alumno enriquecen la actividad. Aclaremos que nuestra búsqueda esta en la automatización con ejecución segura.

  • Mejorar la ejecución de la destreza, ya que se poseen las condiciones e intenciones de buscar destrezas mas amplias y combinarlas con otras destrezas, mejorando la cálida del movimiento. (Cuadro Nº 4).

Este trabajo está apuntando al aprendizaje de las acciones de la destreza, con mayor amplitud  y calidad de ejecución, clara y precisa, con mayor profundidad en la captación del error o dificultad de ejecución.  Se está usando el rol combinado con otros ejercicios como la vertical rol,  dándole seguridad al pasaje de la posición invertida. El uso  en diferentes metodológicas, que también son parte del aprendizaje del rol en otras disciplinas como los saltos escolares al cajón.

En ambos casos la meta a lograr es el dominio del rol con un pequeño vuelo, tanto en su ejecución, como en las posibles combinaciones. Brindamos al alumno una mayor cantidad de datos técnicos ante una mayor práctica, la cual le permitirá interpretar mejor e ir adquiriendo mayor conciencia de lo realizado (más claridad de sus sensaciones kinestésicas). Posiblemente podrá anticipar las situaciones a enfrentar, con una idea motora del movimiento abarcando la dinámica y tiempos de ejecución. Los movimientos en este caso son más fluidos.

Se suma una gran variedad de acciones motoras nuevas, al permitir esta destreza una gran variedad de combinaciones con diferentes acciones en la entrada y/o salida, manteniendo siempre la acción del rol adelante, “trasladando hacia delante el peso corporal sobre una sucesión de apoyos de la columna, desde la nuca hasta los glúteos”; para facilitar este trabajo ofrezco el Cuadro N° 5, con  las principales variantes de entrada y salida que puede tener un rol adelante:

Estabilización del Movimiento

Una vez que observamos un dominio del rol sobre el suelo, lo cual es un logro adecuado en una institución educativa con la carga de horario habitual.  Podemos dar un pequeño ajuste para llegar a lograr una “coordinación fina estabilizada” esto entonces produce un rendimiento seguro, con alta calidad tanto de ejecución como también fluidez en la expresión, dando la sensación de facilidad, aun en situaciones difíciles mostrando el dominio técnico.

Suponiendo que el movimiento ha sido fijado,  con los trabajos de repetición del rol, en situaciones y medios diferentes podrá lograr la acción del rolido como reflejo, permitiéndole prestar atención a otros detalles, tales como, acciones previas y posteriores.

Podrá  de esta manera el alumno sentirse más seguro en aplicarlo en un torneo o exhibición.

El trabajo dependerá de los elementos gimnásticos y el material de seguridad disponible.  Trataré de señalar una lista de la familia de los roles en diferentes disciplinas gimnásticas (Cuadro N° 6)

Espero que todos los datos brindados permitan saber cómo y por qué enseñar las destrezas y principalmente el rol adelante en la institución escolar, con mayor seguridad y responsabilidad en nuestro trabajo.


  Profesor en Educación Física y Entrenador Nacional de Gimnasia Artística.

Profesor de la Perspectiva de los Deportes de Habilidades Cerradas, ámbito de  la Gimnasia, en los Institutos de Educación Física “Palomar de Caseros” y    Alte. Guillermo Brown”.

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