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Aprendizaje de las destrezas en la escuela.

La vertical

La enseñanza de la vertical requiere una progresión metodológica que combine seguridad, desarrollo de la fuerza, control del equilibrio y adquisición gradual de las habilidades necesarias para ejecutar la destreza con confianza y eficiencia en el ámbito escolar.
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15 min · 2.850 palabras

Recordemos el tiempo, esfuerzo y cuidado que lleva a los padres enseñarle a caminar a sus hijos. Trataremos con nuestros alumnos de comenzar el mismo intento, pero ahora sobre los brazos. Ellos serán las extremidades a fortalecer con esta destreza, posibilitando la adquisición de un sentido del equilibrio especial, con un marco de seguridad posible para no golpearse, en el que algunos lo captarán rápidamente, otros más tarde. Con la motivación adecuada todos lo lograrán.

Si observamos una entrada correctamente alineada no sólo vemos el agradable estilo del logro de una posición invertida, sino además, una forma de mantener un mayor control, con la capacidad del ejecutante para resolver el descenso en forma controlada hacia un rol o pivot, evitando así una caída brusca y descontrolada.

Los chicos más habilidosos pretenden simplemente mantenerse el mayor tiempo posible invertidos, los vemos en el patio con el cuerpo arqueado, equilibrándose con la acción de la articulación de los codos y hombros (brazos flexionados) y/o elevando en mayor o menor medida la cabeza. El cuerpo arqueado (incluso flexión de rodillas) es una posición de dominio facilitado dada la posición, aunque ante un desequilibrio imprevisto se produce un  descenso descontrolado. Esto puede inducir al resto de los chicos a no intentarlo o simplemente a realizar intentos que pueden quedar a mitad de camino.

Como educadores debemos generar un aprendizaje conducido hacia la postura más adecuada en un marco seguro, debiendo armar el trabajo de tal manera que el alumno sienta que, de pasarse en la inversión no se golpeará, para lograr de esta manera suprimir sus posibles inhibiciones frente a este aprendizaje o la posibilidad de que pueda provocar con estos miedos posturas inadecuadas.


Adquisición motora

En el proceso de aprendizaje se irá adquiriendo acciones motoras parciales que nos encaminarán hacia el logro del movimiento final, la vertical. Estos trabajos deben vincularse con sensaciones, percepciones y procesamientos de la información en los diversos momentos que influirán en el resultado. Se tomarán en cuenta estas acciones ya que es un proceso de adquisiciones simples a más complejas:

Ubicación corporal, sensación, percepción y procesamiento de la información.

  • Desde lo espacial, la posición invertida.
  • Desde lo corporal, la ubicación de los diferentes segmentos de su cuerpo.

Control del equilibrio en la posición invertida.

  • Pasaje dinámico y/o detención mínima por la inversión.
  • Mantención estática, en un tiempo determinado, con o sin variación de posiciones en los segmentos corporales.

Seguridad en la ejecución  conduciendo las acciones  de la inversión.

  • Tener seguridad para poder soportar su peso corporal con el tren superior.
  • Adquirir las acciones motoras de descenso, ejecutándolas con automatismo ante el desequilibrio de la posición invertida.

Citaré a continuación el análisis técnico de las necesidades motrices para ejecutar la vertical en forma más efectiva.

Observando las necesidades motoras y biomecánicas establecemos una metodología de trabajo, adecuando el accionar motor parcial o total del movimiento en las diferentes etapas del aprendizaje. La sumatoria de este trabajo nos permite llegar al objetivo final: realizar la vertical con seguridad y una efectividad adecuada a las necesidades establecidas por el docente.

Es una destreza de acciones simples cuya suma da una delicada ejecución, ya que termina con una inercia mínima y controlable: equilibrio estático. Señalándonos esto una verdadera cadena de acontecimientos que pueden llevarnos o no al logro efectivo de la destreza.

Proceso de enseñanza: Aprendizaje de la vertical

Para comenzar el aprendizaje de la vertical nuestros alumnos deben contar con la acción motora de tripedia alta partiendo de parado. Esto nos permite ver y juzgar la capacidad de fuerza en el tren superior del chico. Observaremos además el apoyo de manos, si adelanta los hombros y/o eleva la cabeza.

Proceso global:  Coordinación global

Las acciones motoras a lograr en esta etapa le permiten realizar una posición invertida pasajera  “vertical con ayuda estabilizada levemente” y “postura alineada en la vertical a una pierna”.

Las acciones dadas en condiciones favorables, producen resultado variables, muchas serán novedosas, encadenadas por la adquisición de acciones previas y darán una vaga sensación de lo que se ejecuta. Las consignas verbales deben ser pocas, siendo preferible apuntar principalmente a las visuales, mostrando en grandes rasgos lo que se pretende, sin muchos detalles.

La inseguridad es una sensación que se presenta en el alumno ante esta nueva destreza, posiblemente dada en un principio por falta de fuerza en los brazos, pudiendo ser superada durante el proceso al ir aumentando la capacidad física de sostén y permitiendo lanzarse sobre los apoyos con más seguridad, elevando más la cadera sobre el apoyo. Aquí puede reaparecer el temor, en esta instancia provocada por la posibilidad de pasarse de la inversión, por lo cual la actividad a realizarse debe presentar mucha seguridad ante esta posibilidad. Ejemplo: la vertical en frente de un colchón acostado, en caso de pasarse caer sobre éste de espalda (de no tenerlo sugiero colocar cubiertas de auto atadas una al lado de la otra, colocando por encima una colchoneta o frazada, etc., ya que ésta permite una superficie que absorbe las caídas). Éste es un buen comienzo para llegar al apoyo invertido sin ayudar al alumno, tratando de eliminar el riesgo y el miedo a pasarse o en los más audaces, trabajar sin que surja una acción no dominada que lo golpee.

La variedad de los trabajos quedan bajo el criterio de selección del profesor, con distintas posibilidades en la aplicación de uno u otro movimiento para conseguir la misma acción motora. Quedando establecido que las acciones motoras a lograr en un principio deberán ser las siguientes:

La forma y el tiempo a trabajar dependerán del criterio selectivo del profesor y su experiencia en la enseñanza de las destrezas. Tener en cuenta las características de los alumnos, la capacidad de sostén del tren superior para soportar el propio peso, y también la edad y el sexo.

No podemos obviar que en estas clases  se realiza  una actividad  exigente, con grandes esfuerzos (principalmente de cuello, brazos y zona lumbar). Éste desgaste tan elevado queda a veces minimizado en el momento, aunque surgirá posteriormente con la llegada del dolor en brazos y hombros.

Proceso de Corrección:  Mejoramiento del movimiento

A partir de todo lo realizado, el nivel de confianza aumenta en el chico, esto lo podemos asegurar enseñándole las posibilidades ante el desequilibrio, a través del aprendizaje del descenso a el rol adelante y/o pivot sobre un brazo.

La tenencia de material específico nos permite la enseñanza de vertical rol adelante dada su simpleza y casi un automático accionamiento motor. Recordando que el niño tratará de realizar esta destreza en cualquier situación,  posibilidad que nos obliga  a enseñar a pivotear sobre un brazo para caer sobre los pies (y no de espalda), trataremos de enseñar casi paralelamente ambas técnicas, dado que las acciones motoras no se perturban entre sí. En la escuela no estaría mal dar prioridad al aprendizaje de la vertical pivot antes que la vertical rol, no así la enseñanza de la vertical a puente[1].

Adquisición de la vertical pivot

Es ésta una acción a realizar cuando al pasarse se gira apoyado sobre un brazo, buscando rápido apoyo en el piso de los pies por la flexión de la cadera.

La actividad se inicia sin una carga total sobre los apoyos. La principal acción motora necesaria es cargar el peso corporal sobre la mano del lado de la pierna de apoyo, buscando soportar el peso corporal sobre un brazo. Solemos decirle – que mire la mano – de esta forma al inclinar la cabeza hacia este brazo lleva el peso sobre ésta. La otra acción importante es la mano libre (la del mismo lado de la pierna de elevación) que se mueve en un movimiento curvo y rotando la muñeca hacia adentro, permitiendo esta acción una mayor estabilidad en el apoyo tras el cuarto de giro.

Por lo general los alumnos comienzan a pivotear antes de pasarse, dificultando adquirir la detención en la vertical (iniciar el giro desde una inercia cero es más difícil).

Adquisición de la vertical rol

Es la más utilizada en gimnasia, siendo una acción simple ante el desequilibrio, la cual permite mantener por más tiempo y con seguridad la inversión estática.

La principal acción motora a trabajar es la pérdida de equilibrio; esta acción nos da la inercia de traslación para realizar un correcto rol, la pérdida de equilibrio se realizará adelantando hombros y hundiendo el pecho. Hay otra técnica más difícil producida por la pérdida del equilibrio desde los pies, la cual puede producir una hiperextensión de piernas que acelera el movimiento y dificulta la ejecución del rol.

En este momento también depende de la capacidad de alinearse del alumno; incluso si la vertical está carpada (flexión de cadera), podría de esta manera perder el equilibrio desde este punto y caer sin dominar el apoyo de la cadera sobre la colchoneta.

Después de la pérdida de equilibrio todo dependerá el dominio del rol y los errores que trae en el mismo; aquí se encontrarán aumentados los posibles errores dada la ubicación de la cadera por sobre el apoyo. Ejemplo: si está acostumbrado a colocar la cabeza entre las manos, sólo podrá descender sin pérdida de equilibrio con el riesgo de que las piernas caigan sobre el tronco durante el rolido.

Podemos decir entonces que el proceso de aprendizaje de la vertical rol será proporcional al dominio y correcta acción motora de la entrada rol adelante; esto posiblemente nos facilitará el camino o nos lo dificultará, produciendo reubicaciones motoras para corregir o subsanar las adquiridas

Adquisición de acciones generales de la vertical

Una vez que el alumno logra realizar la vertical en forma independiente (sin ayuda), se debe avanzar en el dominio de la destreza, valiéndonos de condiciones facilitadoras y actividades para lograr una mejor postura, ubicación espacial en la inversión y equilibrio. Siendo las ejecuciones más seguras y más relajadas, permitirán que las sensaciones kinestésicas ubiquen los diferentes ángulos de los segmentos corporales en forma más precisa.

Los ajustes dinámico-temporales dan la posibilidad de anticipar los resultados; además se puede incluir correcciones verbales más directas y fáciles de cumplir, dando esto un mayor resultado en la superación de los errores en las acciones motoras específicas o de la ubicación corporal.

La actividad es un desafió para el alumno, siendo una propuesta que lo mueven a practicar para adquirir el dominio del equilibrio invertido, con propuestas desafiantes simples e insistiendo en la postura. Recordemos que los trabajos de postura deben ejecutarse en concentración (principalmente en la ubicación pélvica), siendo entonces la prioridad llevar al alumno a que desee ejecutar estas ejercitaciones que pueden ser aburridas y sin sentido para él:

  • ¿Qué alumno puede levantar más veces la mano del suelo?
  • ¿Quién puede dar más pasos subiendo a la vertical, siempre con el cuerpo alineado?
  • ¿Quién puede contar más estando en vertical?
  • ¿Pueden dar medio giro sin bajar de la vertical?
  • A una señal subir a la vertical ¿Quién es el último en bajar?

Otra propuesta interesante para el alumno es la combinación con otras destrezas en series simples. Incorporar el equilibrio invertido a través de variantes simples, en inversión (balanza, aguja. Giro, etc.), variando la acción de impulso en la subidas (desde paloma, con una rodilla en el piso, cuclillas, etc.), dominando los segmentos corporales y el equilibrio estático y/o dinámico con posturas y variantes de esta destreza.

Modificación de la Imagen corporal   (Postura corporal invertida incorrecta)

Hay alumnos que traen incorporada una imagen incorrecta:  “Creen hallarse correctamente derecho cuando están en una postura incorrecta”.

La mirada correctora debe dirigirse a que por sí mismo aprendan a controlar los músculos antagonistas y protagonistas (por lo general de control de pelvis). Para a adoptar esta correcta postura, deben sostenerla lo suficiente como para lograr concientizar la diferencia con la que él creía correcta, de tal forma que la nueva información modifique la existente (incorrecta desde la acción, pero correcta como imagen corporal para el alumno). Los errores más comunes son:

  • La hiperextensión lumbar exagerada por contracción de los músculos posteriores al intentar contraer los glúteos, debiendo relajarlos en forma independiente estando en la posición invertida, para realizarlo cómodamente se puede utilizar elementos auxiliares, anillas bajas o paralelas (el alumno se pone en posición invertida suspendida alineándose). Otra opción simple es la pared, apoyando todo el cuerpo contra la misma, de forma de alinear la columna y piernas (incluso la cabeza)[1].
  • En caso de que quede carpado o no llegue a la vertical del apoyo, esto se deberá a una contracción del psoas-ilíaco, el que al no relajarse impide no permite extender la cadera; la relajación efectiva de este músculo y la contracción de su antagonista (glúteos), se logra tomando de las crestas ilíacas para fijar la cadera, de forma que el alumno por esfuerzo personal relaje el psoas ilíaco y contraiga los glúteos para elevar los talones a la línea vertical.

Estabilización del movimiento

Una vez que el niño ha logrado el dominio de la vertical, con la capacidad de dominar la caída sin golpearse, podemos decir que llegó al dominio esperado de la destreza en el ámbito escolar; existe la posibilidad en dicho ámbito de realizar la vertical sobre el cajón de salto. Dar un paso más en el proceso de aprendizaje sería lograr una “coordinación fina estabilizada”, donde podríamos realizar la vertical en otras circunstancias o incorporar diferentes verticales; se puede observar la fluidez en la expresión, dando la sensación de facilidad, aun en situaciones difíciles mostrando el dominio técnico. Podrá  de esta manera el alumno sentirse más seguro en aplicarlo en un posible torneo o exhibición.

Trataré de esquematizar en un cuadro las posibles variantes en la subida, en la posición invertida y en la salida, algunas de ellas son de alta dificultad y sólo están colocadas como referentes:

Suponiendo que el movimiento ha sido fijado y se tiene un dominio del mismo en el suelo contando con una buena capacidad del cuidador,  con los trabajos de repetición, lo realizaremos en situaciones y medios diferentes para que puedan lograr una total incorporación de la acción, permitiéndole prestar atención a otros detalles tales como, acciones previas y posteriores, superficie y características del apoyo.

El trabajo dependerá de los elementos gimnásticos y del material de seguridad disponible.  Trataré de señalar una lista referencial de la familia de verticales en las diferentes disciplinas gimnásticas:

Espero que a partir de todos estos datos brindados se pueda ampliar el cómo y por qué enseñar la  vertical en las escuelas con mayor seguridad y responsabilidad en nuestro trabajo.


[1] La pared es útil como elemento corrector de alineación para apoyar todo el cuerpo, o sentir la protección de la misma, pero sin tocarla. No usarla como elemento iniciador, la cabeza obliga a ubicar lejos de la pared las manos; al apoyar los pies contra ésta el cuerpo adopta una postura de hiperextensión fijándose una imagen incorrecta, se evita esto utilizando el barrote inferior de la asimétrica (colocar una marca levemente antes de la vertical del barrote para el apoyo de las manos).


[1] Debiendo evitar la ejecución por parte del alumno que se inicia a descender a puente, acción con desequilibrio desde los talones (hiperextensión de la pierna). Acción motora que dificulta el posterior aprendizaje del descenso al rol adelante (la perdida de equilibrio es desde los hombros).


* Mario Oscar Coll

Profesor Nacional de Educación Física.

Entrenador Nacional de Gimnasia Deportiva.

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