Physical Address
304 North Cardinal St.
Dorchester Center, MA 02124
Physical Address
304 North Cardinal St.
Dorchester Center, MA 02124

La construcción de los ejercicios gimnásticos responde a distintos enfoques pedagógicos que integran el desarrollo corporal, el movimiento y la relación del cuerpo con el espacio y el tiempo. La distinción entre movimientos naturales y construidos permite comprender cómo la gimnasia organiza y transforma las acciones motrices con fines formativos, articulando la precisión técnica con la evolución del aprendizaje y las necesidades de la formación física.
La construcción de las gimnasias y sus ejercicios se asocia con los siguientes enfoques del tratamiento: desarrollo corporal, desarrollo de movimiento corporal y las relaciones temporales-espaciales-objetales.
La exigencia de acción formativa que caracteriza a los ejercicios como herramienta didáctica, determina que su estructuración resulte consecuencia de un proceso de construcción-elaboración acorde con el proceso de enseñanza.
Así, la elaboración de los ejercicios en los diferentes sistemas modernos de gimnasia, se correspondió con dos grandes formas de tratamiento:
A lo largo del tiempo ambos enfoques se integraron y complementaron las diferentes gimnasias, frente a nuevas exigencias y conceptos de formación física.
Los movimientos del hombre son naturales porque su estructura anátomo-fisiológica lo habilita para realizarlos. Son propios de la naturaleza humana.
Los movimientos naturales se tornan ejercicios gimnásticos cuando se utilizan didácticamente para encauzar la formación física y/o motora. Ejemplo: cuando se encuadra el hecho de “correr” (movimiento natural) dentro de pautas de distancia y velocidad para alcanzar un tipo específico de resistencia.
Responde a un tratamiento global del cuerpo.
Las características de construido están condicionadas por el tratamiento localizado del cuerpo y
por el grado de precisión o ajuste de la técnica de movimiento que se aplica para alcanzar efecto sobre las cualidades físicas (fuerza, elongación, movilidad articular, etc.) y/o sobre la construcción de las técnicas de los movimientos (de relajación, de balanceos y/o conducción, impulsos, etc.).
Todos los ejercicios (de origen natural o construido) utilizados en el desarrollo de un proceso evolutivo de formación, tienden a alcanzar el ajuste y perfeccionamiento de los movimientos naturales propios de la biomecánica y biodinámica corporal.
Las determinaciones de los apoyos estáticos de las posiciones iniciales y de los apoyos cinéticos a lo largo del flujo continuo del movimiento, definen las partes que se movilizan y las que permanecen fijas en apoyo de las localizaciones de las acciones de movimiento. Ejemplo:
Los planos corporales y/o las direcciones espaciales de los recorridos, la dinámica, la velocidad y la estructura rítmica determinan el origen, la forma y el grado de construcción de los ejercicios.
El condicionamiento o encuadre de un movimiento, o conjunto de ellos, respecto de los aspectos marcados precedentemente, determina que los movimientos adquieran la categoría de ejercicio.
El movimiento es consecuencia de una elaboración empírica, fruto de la experiencia personal.
El ejercicio es un conjunto de movimientos planteado con exigencias técnicas para incidir en los aspectos de la formación corporal y/o de la capacidad motora.

Surgen de las posibilidades propias del movimiento, síntesis funcional del cuerpo humano, originando acciones motoras que lo relacionan con el medio físico y ordenado su permanente relación temporo-espacial-objetal.
Conforman un ordenamiento y/o funcionamiento genuino del cuerpo, no alterado ni sometido a técnicas específicas para condicionar su rendimiento espontáneo, exento de afectación, sin artificios. Responden a usos y costumbres de estilos de vida nacidos en relación con las características de contextos culturales específicos y la tendencia a incorporarlos como “hábitos motores globales” los caracteriza como “económicos” desde el punto de vista del esfuerzo.
Definen una manera o forma natural de moverse que responde a las particulares características biomecánicas y biodinámicas del cuerpo en acciones motoras frente a la realidad ambiental física circundante.
Su calidad de “naturalidad” se relaciona con el juego permanente de la naturaleza humana y de las cosas con quienes interactúa. Surge de ese juego de adaptación y accionar espontáneo del hombre con el medio.
Los movimientos naturales definen y categorizan los “haceres” o “acciones motoras” que el hombre, en su evolución cultural, ha estructurado en el campo de sus actividades. Están vinculados con las “conductas físicas globales” del hombre que definen la intencionalidad de su vital relación con el medio físico y cultural. Las ejercitaciones de la segunda parte de la clase o parte “aplicada” de los tradicionales planes de gimnasia sueca, buscaban el sentido utilitario de estas formas de “acciones motoras naturales” y el profesor G. Heber planteó su sistematización sobre la base de los por él denominados “ejercicios naturales” .
Son siempre consecuencia de un proceso de “construcción” encuadrado dentro de pautas específicas para asegurar un efecto que modifica cualitativamente a partes o a todo el cuerpo y a sus posibilidades de movimiento.
El enfoque de las partes del cuerpo o de su totalidad, las localizaciones, su mecánica corporal y su energía, el uso del espacio corporal y tiempo de accionar, están ajustadamente definidos y ensamblados en una forma precisa de movimiento. Esta forma puede ser abierta o cerrada, ya sea que corresponde a un tratamiento localizado (enfoque parcial) o global (enfoque total) del cuerpo.
Se vinculan con las posibilidades de análisis y precisión de efectos, constituyéndose en un medio eficaz para alcanzar ajustes en la formación corporal y en su motricidad por medio de la integración del juego de las partes del cuerpo.
Su estructuración construida pura, no es óbice para que en su ejecución práctica tiendan a la síntesis, por un principio de ajuste, automatización y economía del esfuerzo; y hacia la naturalidad en el accionar, como consecuencia de maduración del aprendizaje.
Ejemplo: los ejercicios de la primera parte del plan de clase de la gimnasia sueca y de otras escuelas y las respectivas evoluciones que experimentaron hasta la actualidad, son ejemplos de esta forma de ejercicios construidos.
Las formas naturales y las formas construidas de movimiento se han mantenido a lo largo de la historia del desarrollo de la gimnasia. Ambas formas dieron origen a diferentes escuelas que fundamentaron su sistematización a partir de:
La preponderancia de una de estas formas de movimiento-ejercicios que definieron los planteos de las diferentes escuelas, genera también característicos estilos de trabajo, con tendencia a la formación corporal y/o a la formación del movimiento. Ambas tendencias siempre partieron del análisis de las partes del cuerpo para culminar, en algunas escuelas, con el predominio del tratamiento de su integración en el accionar del todo corporal.
Este aparente predominio, el del movimiento, puede confundir, pues al “resaltar” sus aspectos en la percepción visual de la forma y estilo de un ejercicio, no se ven o pasan inadvertidos los aspectos corporales (fuerza, movilidad articular, elongación, flexibilidad corporal), que han sido desarrollados y forman parte del mismo. Ocurre lo contrario al observar un ejercicio analítico localizado de fuerza, con sobrecarga de la llamada “gimnasia de musculación”, donde impacta la localización y la dimensión de la intensidad de la fuerza en la ejecución.
El presente artículo ha sido extraído del libro “La gimnasia, herramienta pedagógica”, escrito por el profesor Alberto Dallo y publicado en España por la “Comunidad de Madrid”, Consejería de Educación, Dirección General de Deportes, en el año 2003.